miércoles, 27 de abril de 2016

Décima: "A Luis Emilio Veces" por J.C. Osorio Barahona

El día de hoy se cumplen 34 años del fallecimiento del constituyente chorrerano, Luis Emilio Veces Barría.  Como motivo de este aniversario he decidido compartir una composición que hice dedicada a la memoria de este noble político y líder de nuestro distrito.

Dicha décima obtuvo el primer lugar en el Concurso de Décima alusivas a La Chorrera en el año 2003 y con esto la Orden Centenario de la República de Panamá.  Espero que les agrade…

Palacio Municipal del Distrito de La Chorrera


A LUIS EMILIO VECES
Autor: J.C. Osorio-Barahona

Político luchador,
defensor del impotente,
pues peleó valientemente,
con casta de vencedor.

I.
Luis Emilio Veces fue
aquel que al luchar se entrega,
voz de la justicia ciega,
trabajador y de fe.
Él defendió el interés
del pobre y agricultor
pues era un conocedor
de toda la ley entera,
era oriundo de chorrera,
político luchador.

II.
Era aferrado idealista,
combatió la dictadura
y se enfrentó con altura
al frente militarista.
Él tenía una larga lista
de protestas en su mente
y se paró frente a frente
en contra del mal gobierno,
yo sé muy bien que era eterno
defensor del impotente.

III.
Abolió la corrupción,
de oeste en el municipio
dándose como principio
a su desaparición.
En misteriosa ocasión,
cuando venía normalmente
dicen, tuvo un accidente
Y fatalmente murió,
ahora lo recuerdo yo
pues peleó valientemente.

IV.
Nunca lo olvidará,
todo el pueblo chorrerano
desde el niño hasta el anciano
siempre lo recordará.
En el municipio está
sus recuerdos con honor
donde se ve con valor,
hoy las letras de su nombre,
de ese aguerrido hombre
con casta de vencedor.

Obra Ganadora del Primer Premio y de la Orden Centenario en el Ier Concurso de Décimas Alusivas a La Chorrera en el año 2003

lunes, 11 de abril de 2016

Diseño de mis armas (11 de abril de 2016)


"Partido. El primero cortado en gules un aguila explayada en oro y en sable una espada de plata puesta en palo rodeada por siete estrellas de cinco puntas de plata. El segundo en oro dos lobos pasantes en banda de gules. Por cimero dos yelmos de caballero de frente y abiertos, el primero timbrado por un lobo pasante en gules y el segundo por un aguila de oro rampante y armada con una espada al natural. Lambrequines de oro y gules y de plata y sable alternados."


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martes, 16 de febrero de 2016

Décima: “Dedicatoria para una linda quinceañera” por C. Enrique Osorio

El pasado 30 de enero del presente año, mi sobrina, la Srta. Marilen González cumplió quince primaveras.  Con motivo de esta ocasión mi padre compuso, como lo hubiera hecho mi abuelo Leonor Osorio Tejedor, una décima en su honor.  Lastimosamente no tuvo la oportunidad de recitarla completa en la celebración que tuvo lugar con motivo del cumpleaños de Marilen, por lo que me dispongo a compartirla con ustedes.  Espero la disfruten…

Srta. Marilen González, la quinceañera.

I.
Pedí la pluma prestada,
a aquel que mucho escribía,
y nos brindaba alegría,
con su péndula dorada.
He venido a esta velada,
desde el pueblo de Chorrera,
con mis rimas mensajeras,
que me sirven al cantar,
hoy quiero felicitar,
a esta linda quinceañera.

II.
Quince primaveras son,
las que cumples este día,
y a tus padres de alegría,
les palpita el corazón.
Es propicia la ocasión,
para recordar también,
aquellos que hoy te ven,
y te cuidan desde el cielo,
Cesar, mi primo, tu abuelo,
contento está Marilen.

III.
Hoy que estás de cumpleaños,
estás tan linda y hermosa,
que pareces una rosa
de un jardín, sin desengaños.
Princesa a tus quince años,
eres una flor completa,
y de virtudes repleta,
que hasta decirte quisiera,
que eres tú la quinceañera,
más bonita del planeta.


¡FELIZ CUMPLEAÑOS MARILEN!

martes, 19 de enero de 2016

"A los mártires de enero" por C. Enrique Osorio 2016

Con motivo del 9 de enero del presente año mi padre escribió esta composición, la cual tuvo el honor de interpretar a capela en torrente de Llanto en el homenaje conmemorativo que realizó el Municipio de La Chorrera en recordación de Los Mártires de Enero.  He querido compartirla porque creo que a mi abuelo le hubiera gustado.  Espero las disfruten…

9 de Enero de 1964


I.
De los mártires de enero
voy a hacer recordación
porque es digna la ocasión
y homenajearles yo quiero.
Aquel día el gringo artero
a veintiún héroes mató
a los cuales masacró
en una noche serena
y fue Ascanio Arosemena
el primero que cayó.         

II.
Gonzalo Crance estudiante
cayó después en batalla
bajo el fuego y la metralla
con su rostro agonizante.
Pero siguió adelante
Don Teófilo de la Torre
y aunque nadie lo socorre
muere junto a su bandera.
El recuerdo de esa era
yo no quiero que se borre.

III.
Jacinto Palacio Cobos
hoy su recuerdo nos deja
porque murió como oveja
batallando contra lobos.
En medio de los despojos
muerto es González Meneses
en esa calle aparece
Alberto Oriol en la orilla
junto a Vicente Bonilla
que ahora de vida carece.

IV.
Jorge Gill sé que serás
recordado sin demora
y hoy nuestra patria te llora
por ser un muchacho audaz.
Alberto Contance jamás
tendremos consolación
porque en la misma ocasión
con una herida en el pecho
caía Rosa Landecho
herida en el corazón.

V.
Cuantas madres ese día
sus lágrimas derramaron
pues sus hijos ofrendaron
sangre por la patria mía.
Ricardo Murgas diría
que violaron sus derechos
con estos atroces hechos
que hoy son parte de la historia
y nos dejan la memoria
triste y llena de despecho.


Imagen tomada de Telemetro.com.  Artículo: Qué sucedió el 9 de enero de 1964?
http://www.telemetro.com/nacionales/sucedio-enero_0_659634933.html 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Décima “Tiene muy lindo color” por Agustín Rodríguez

No quisiera que pasara diciembre sin compartir otra de esas décimas viejas que he estado compartiendo una vez al mes.  En esta ocasión quiero presentar unos versos de Agustín Rodríguez los cuales escuché en un casete de los que mi padre conserva en su cajón.  Es posible que la misma haya sido una improvisación por algunos detalles que noté en la parte final, sin embargo no deja de ser una espinela de admirable belleza.  Aquí les dejo, a la luz del prisma, “Tiene muy lindo color”…

Dawn's Early Light por Michael Humphries  

I.
Tiene muy lindo color
la mariposa liviana
mil encantos la mañana
la estrella brota fulgor.
Perfume tiene la flor
misterio una fuente pura
el campo tiene lindura
el viento canciones suave
dulce gorjeo tiene el ave
yo solo tengo amargura.

II.
Tiene mil brisas el día
lo silvestre brota el suelo
y pureza tiene el cielo
que cubre a la patria mía.
Tiene suave melodía
los campesinos cantares
y calma tienen los mares
después de los aquilones
todos tienen ilusiones
yo solo tengo pesares.

III.
Entre sus flecos la aurora
tiene mil encantos presos
dulzura tienen los besos
de una mujer que se enamora.
La guitarra cuando llora
también tiene su terneza
la noche tiene grandeza
que en sus misterios estampa
lindura tiene Las Pampas
yo solo tengo tristeza.

IV.
Todos tienen una novia
un amor una esperanza
y yo a medida que avanza
el tiempo solo me agobia.
Solo me queda la fobia
de un divino resplandor
jamás pienso en el amor
jamás pienso en otras cosas
todos tienen una esposa
yo solo tengo dolor.

V.
Tiene la patria feliz
una bandera, un escudo
mientras yo vivo desnudo
sin frijol y sin maíz.
Tal vez el huerto el desliz
la patria tiene grandeza
el campesino pureza
y una mujer dulzura
mas como el tiempo me apura
yo solo tengo tristeza.

martes, 8 de diciembre de 2015

VIGNETTE No. 5 - La mujer más bonita - *Sin editar*

Le digo que la vi, amigo.  Fue hace muchos años que ya casi ni me acuerdo.  Pero sí la vi, porque si no, no le estuviera diciendo nada.  Yo no soy hombre de mentiras.  No recuerdo los detalles; donde o exactamente cuándo, pero recuerdo algunas circunstancias.  Eso sí lo recuerdo.   Yo tenía un pie fracturado, o tal vez los dos, o quién sabe si los dos y un brazo.  Estaba en cama.  Con los huesos en pedazos como quien dice.  No una cama cualquiera, sino en un catrecito de lona blanca que me hizo un viejo ebanista del barrio.  Muy cariñoso el viejo ese.  Tal vez era un hospital, tal vez era mi casa; comprenda que me falla la memoria.  Yo estaba exhausto del dolor.  El dolor no me dejaba dormir en las noches ni de día tampoco.  Cansado de resistir, peleando una batalla perdida; así me encontraba.  Fue un día de estos, de estos miles días de dolor que pasé (que gracias a Dios ya pasaron); un día de estos fue que la vi.  La recuerdo vívidamente.  Creo que la recordaré hasta el día en que me muera.  Ojalá sea el último recuerdo que tenga en mi mente cuando fallezca.  Salió de una de las habitaciones contiguas.  Venía barriendo y cantando y bailando.  Fue como ver a la virgen, solo que más bonita por calle.  Tenía el cabello negro, largo, su piel blanca, labios delgados y unos ojos grandes y bonitos como nunca más los he vuelto a ver.  Era joven.  Tal vez mayor que yo, tal vez menor.  Quién sabe.  Venía cantando.  Todavía recuerdo su voz.  Cantaba una de Camilo Sesto, o Roberto Carlos, o Julio Iglesias, o Rudy la Escala, o Roció Durcal o tal vez todos a la vez.  La cosa es que venía cantando, amigo.  Y con su voz me sacó por unos minutos del hastío y del cansancio.  Y en medio de toda mi desgracia me hizo sonreír.  Y ella bailó alrededor del catre.  Con su trajecito rojo de bolitas blancas.  Y yo la seguía con la mirada y ella me sonreía y yo le sonreía también.  Y le dije que se casara conmigo, casi sin conocerla, que yo la iba a hacer feliz para siempre.  Ella no me respondió.  Y cantamos un buen rato.  Cantamos una mañana entera, o una tarde entera.  No sé.  Usted no se imagina lo que es recordar aquella visión tantos años después.  Era ella, amigo: la mujer más bonita.  No le hablo tonterías.  Era la mujer más bonita, y el que me contradiga puede irse al carajo.  La tuve un ratito esa mañana.  Bailando y cantando para mí.  Y después se fue.  Y la he buscado por años sin encontrarla en las miradas de las mujeres en la calle.  Con la esperanza de verla de nuevo, aunque sea un momento más.  Sé que reconocería esos ojos en donde fuera.  A veces creo que la he perdido para siempre.  Pero otras veces creo que nunca la he perdido y nunca la voy a perder.  Y le digo que yo daría cualquiera cosa.  Incluso dejaría que me rompieran una pierna, o las dos, o si quieren las dos y el brazo izquierdo y que me acostaran en el mismo catre, en la misma sala, en el mismo año aquel.  Y que me dejaran preso en el tiempo con ella, sin envejecer, los dos atrapados en la misma salita cantando por siempre.  Le digo que yo daría cualquiera cosa, amigo, todo para verla aunque fuera una vez más…

Para la mujer más bonita,
Ana Aracely Barahona Montenegro,
mi mamá.